Como todo en esta guerra, lo que un día parece seguro al día siguiente ya no lo es. Un reflejo de la inconstancia de la persona al mando, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de la falta de planificación en su ofensiva contra Irán. Los kurdos no son una excepción: la opción de utilizar a estas milicias para abrir un frente terrestre, un plan que se filtró ―probablemente de forma intencionada― a varios medios estadounidenses, ha sido aparcado, según confirmó el republicano esta semana. No obstante, los grupos kurdoiraníes aseguran estar preparados para intervenir contra la República Islámica en el momento en que el régimen se debilite.
AfD descoloca por sorpresa a la ultraderecha italiana al alentar el secesionismo del Tirol del sur
La derecha y la extrema derecha italiana se han topado con un...
