Una de las grandes paradojas de la guerra de Donald Trump en Irán es que el presidente de Estados Unidos lleva días presionando a sus principales aliados europeos, además de a China, Corea del Sur y Japón, para que formen una coalición militar para reabrir el estrecho de Ormuz, y, al mismo tiempo, defendiendo que no los necesita para nada.
La guerra contra Irán agiganta la hegemonía de Estados Unidos en petróleo y gas
El doble bloqueo de Ormuz es un choque de época, con infinitas...