La crisis actual en Irán —desencadenada por los ataques sorpresa conjuntos de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero y que han escalado a un conflicto armado abierto— está generando un impacto profundo y en múltiples ángulos de la economía mundial. Lo que comenzó como una operación militar aparentemente focalizada, se ha convertido rápidamente en una amenaza sistémica para el crecimiento global, la inflación y la estabilidad energética.
AfD descoloca por sorpresa a la ultraderecha italiana al alentar el secesionismo del Tirol del sur
La derecha y la extrema derecha italiana se han topado con un...
