China está aprovechando su gran cita política anual, las llamadas Dos Sesiones, que se celebran esta semana en Pekín, para proyectarse como un remanso de estabilidad en un mundo cada vez más convulso. Pero ni siquiera el guion milimétrico que suele regir este cónclave del legislativo chino ha logrado mantener al margen la última sacudida geopolítica. La escalada de violencia en Oriente Próximo se ha convertido también en un tema de conversación en los pasillos del Gran Salón del Pueblo, el mastodóntico edificio aledaño a la plaza de Tiananmén reservado para los eventos más solemnes. El ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán es un problema que “preocupa” a todos y que están ”siguiendo de cerca”, asevera este jueves Yang Debin, diputado por Hong Kong de la Asamblea Nacional Popular, el legislativo chino.
Los marineros vislumbran el fin de su agonía en Ormuz pero aún no se fían: “Nos preguntan si esta paz es real”
Han pasado 115 días desde que Estados Unidos e Israel lanzaran su...
