Ante una guerra, cada país europeo lucha con sus propios fantasmas. El del Reino Unido se llama Irak. Solo así se entiende la declaración solemne de Keir Starmer este lunes ante el Parlamento británico, cuando compareció para explicar la posición de su Gobierno ante el caos desatado en Oriente Próximo por Estados Unidos e Israel, con su ataque, e Irán, con su respuesta.
AfD descoloca por sorpresa a la ultraderecha italiana al alentar el secesionismo del Tirol del sur
La derecha y la extrema derecha italiana se han topado con un...
