Donald Trump viajó esta semana a Detroit, el corazón industrial de Estados Unidos, para presumir de la marcha de la economía. Allí, rodeado de empresarios afines, alardeó de su política: “Mi palabra favorita de todas las del diccionario es ‘arancel’. Me ha encantado durante 40 años. No existe ninguna palabra igual. Pero recibí muchas críticas. Me dijeron: ¿Qué pasa con tu esposa, tus hijos? ¿Qué pasa con la religión y Dios? ¿Qué pasa con Jesús? Así que dije, está bien, es mi quinta palabra favorita”, dijo medio en broma, medio en serio.
El frente de milicias kurdoiraníes que buscan el fin de la República Islámica: “Nunca hemos estado tan cerca de ver caer al régimen en 47 años”
En zapatillas de deporte y uniforme militar, el general Rebaz...
