Serbia suele abrazar con orgullo en su política exterior la doctrina de los “cuatro pilares”: mantener buenas relaciones, simultáneamente, con la Unión Europea, con Estados Unidos, con Rusia y con China. Pero ese delicado (y complejo) equilibrio entre aguas tan distintas es difícil de mantener en plena marejada geopolítica. El país balcánico se arriesga ahora a vivir su invierno más frío por el previsible cierre, este martes, de su única refinería de petróleo, víctima colateral de las sanciones de Estados Unidos a Rusia por la guerra de Ucrania.
La fuerza solidaria forjada durante años de adversidad en Venezuela: “Aquí nos unimos todos”
En la escuela de cocina Chef Campus en Caracas discuten si es más...
