Keir Starmer se enfrenta al comienzo de un curso político mucho más inestable y complicado de lo que hubiera deseado. La dimisión de la vice primera ministra y número dos del Partido Laborista, Angela Rayner, debido a un impago de impuestos que ha salido a la luz estos días, abre una crisis con ramificaciones múltiples, en un momento en el que la popularidad del primer ministro británico está por los suelos entre los votantes de izquierda y la amenaza de la derecha populista es más fuerte que nunca.
Arabia Saudí y Emiratos se inclinan en privado hacia una posición más agresiva con Irán
Cuando Irán empezó a lanzar salvas de misiles y enjambres de drones...
