Ali Fahim, un manifestante detenido durante las protestas contra el régimen del pasado mes de enero, fue ejecutado este martes en Irán, según Mizan, el órgano de comunicación del Poder Judicial iraní. El día anterior, otros dos iraníes arrestados durante las protestas, Mohammad Amin Biglarí y Shahin Vahedparast, habían sido también ahorcados, al igual que Fahim. Con estos casos, sumados a otras dos ejecuciones más en la madrugada del sábado, el país, sumido en plena guerra con Israel y Estados Unidos, ha matado a cinco presos políticos en solo tres días. Todos habían sido acusados de “actividades terroristas” y de “poner en peligro la seguridad nacional”.
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