El silencio y el vacío han marcado este jueves la celebración de la Pascua judía en Jerusalén, una festividad de recogimiento familiar como la Navidad cristiana. Tan solo las alertas de emergencia extrema que hacían rugir los móviles ante el disparo de oleadas de misiles iraníes hacia Israel perturbaron el miércoles la noche de la cena más sagrada del judaísmo con carreras hacia los refugios antibombas. Irán ha replicado con una exhibición de fuerza al discurso en el que horas antes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había asegurado que las capacidades militares de Teherán han quedado “diezmadas” en más de un mes de guerra.
Tras un mes de guerra con Israel, Hezbolá sale reforzado entre el dolor de los libaneses
Hasta hace un mes, la organización libanesa Hezbolá se encontraba en...
