Como en una de esas películas experimentales que en los años setenta abusaban de la técnica de la pantalla partida, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y la líder opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, hablaron la semana pasada en Estados Unidos con unas pocas horas de diferencia. La primera lo hizo en Miami, en un foro de inversión auspiciado por el fondo soberano de Arabia Saudí. La segunda, en Houston, en una influyente conferencia mundial sobre la industria energética.
El periodista condenado a cuatro años por investigar el espionaje ruso: “Tratan de silenciarme, pero seguiré trabajando pase lo que pase”
Sus amistades se rompieron al mismo tiempo que se extinguía la...
