El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensifica la presión para obligar a Irán a deshacerse de su programa nuclear. Tras las amenazas en las últimas semanas de un posible ataque a la República Islámica, este jueves ha apuntado a un plazo de diez días -que en declaraciones posteriores dijo que podría ampliar a quince- para tomar una decisión. Según el periódico The Wall Street Journal, esa decisión podría consistir en un primer ataque limitado, contra un cierto número de objetivos militares o gubernamentales, para obligar a Teherán a aceptar los términos estadounidenses.
Dinamarca no teme solo a las ambiciones de Trump sobre Groenlandia: el independentismo resurge en Islas Feroe
Los carteles electorales se solapan estos días en las cuidadas y...