
El mundo se ha vuelto más hostil e impredecible, y Europa, que ha tomado nota, se está rearmando. Pero aún no está preparada. Es una de las advertencias que lanza André Denk, director ejecutivo de la Agencia Europea de Defensa (EDA, en sus siglas en inglés), convencido de que el continente debe actuar con más rapidez para cerrar “brechas de capacidad significativas”, reducir su dependencia de Estados Unidos y reforzar la industria militar para que sea capaz de producir “a la escala y con la calidad necesarias”.
