El pasado lunes, Donald Trump anunció negociaciones con Irán y, al mismo tiempo, dejó en suspenso el ultimátum con el que había amenazado con atacar plantas eléctricas e infraestructura clave si no se reabría el estrecho de Ormuz. La noticia generó en la República Islámica una mezcla de escepticismo y cautela entre los analistas y la opinión pública.
El sur de Francia, feudo y laboratorio de la ultraderecha
El edificio está algo destartalado, debe remodelarse. El...
