Cariño, dice la canción, sé que tú me mentiste. Tuvieron una cita cuando tenía 17 años, hubo un beso. Al final, todo fue quedando en nada, así que casi mejor no recordarlo. Lo que puede ocurrir también es que haya un viaje y una larga estancia en una ciudad lejana, incluso un amor, alguien que prepara buenas tortillas y guisos (por ejemplo), pero llega un momento en el que toca volver a casa, no hay otra, algo tira de ti. Podría ser que estuvieran los dos yendo de un lado a otro, que los recogiera un vehículo justo antes de ponerse a llover y que fueran cantando viejos blues, con el limpiaparabrisas moviéndose todo el rato. Luego una parada, y el otro se va, y entiendes que la libertad es solo otra palabra para nombrar todo lo que vas perdiendo. En fin, hay un lugar en alguna parte, allá lejos, donde protegerse del hambre y del frío, donde se dejan las preocupaciones atrás, donde brilla el sol.
El retorno de los cruzados en siglo XXI
Uno de los textos fundamentales de la unidad europea se firmó el 24...
