Vuelven a sonar los tambores de guerra en la Casa Blanca. Un mes después de la intervención militar que capturó al presidente Nicolás Maduro en Venezuela, el objetivo es ahora Irán, el país que Estados Unidos ya bombardeó en junio pasado para castigar su programa nuclear y al que ya estuvo a punto de atacar de nuevo hace dos semanas ante la violenta represión de las protestas contra el régimen. El presidente Donald Trump, acosado por la indignación en torno al violento comportamiento de la policía de inmigración en Minneapolis y por la publicación de nuevos documentos de los archivos de Jeffrey Epstein, ha confirmado que ha lanzado un ultimátum a Teherán para alcanzar un acuerdo por la vía diplomática. No ha querido decir cuándo expira.
El frente de milicias kurdoiraníes que buscan el fin de la República Islámica: “Nunca hemos estado tan cerca de ver caer al régimen en 47 años”
En zapatillas de deporte y uniforme militar, el general Rebaz...
