Elon Musk es un tipo capaz de imaginar cómo crear una colonia de humanos en Marte o poner en marcha un proyecto para inundar la Luna de robots humanoides, pero también tiene problemas de conducta y es amigo íntimo de Donald Trump, quien lo contrató como consultor de la Administración federal para recortar el peso del Estado en un país donde lo público está en los huesos en comparación con los estándares europeos.
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La culpa de la debacle republicana en las elecciones de mitad de...