Nigel Farage lleva tres décadas agitando el debate público británico, hasta haberse convertido en el político más popular (por conocido) del Reino Unido. Amado y odiado a partes iguales, el único consuelo de sus detractores es que a lo largo de este tiempo ha subido como un cohete y se ha estrellado contra el suelo como un coco maduro en más de una ocasión.
La demócrata Gina Hinojosa da la sorpresa en Texas para convertirse en la primera mujer hispana en ser gobernadora
La ola demócrata de estas midterms se lleva por delante también la...