De no tener un trasfondo cruel, sonaría cómico. Es uno de los últimos proyectos de Itamar Ben Gvir. Ya saben, el famoso ministro ultra israelí que controla las prisiones y la policía, ha convertido las cárceles en centros de maltrato y hambre, impulsó la ampliación de la pena de muerte para los palestinos (la redacción de la ley hace casi imposible que se aplique a un judío), humilló a los integrantes de la flotilla a Gaza y pide ahora matar cada noche en Gaza a entre 30 y 40 personas. Las entre dos y diez actuales le parecen pocas.
Así le hemos contado las elecciones ‘midterms’ del 4 de noviembre
La culpa de la debacle republicana en las elecciones de mitad de...
