La economía de la atención fabrica enormes agujeros negros. Traga guerras, catástrofes y genocidios con una pasmosa velocidad que solo favorece a los criminales, conforta a los indiferentes y castiga a millones de inocentes que perecen bajo las bombas o desfallecen hambrientos y enfermos. Así sucede con Gaza, uno de los mayores y desatendidos infiernos en el que sufren injusto castigo más de dos millones de personas supervivientes de la guerra, hacinadas bajo las ruinas, de vez en cuando bombardeadas por el ejército de Israel y siempre sometidas a unas miserables condiciones de vida que debieran sonrojar a la humanidad entera.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, en el punto de mira de los republicanos por su papel en la guerra de Irán
¿Conseguirá el secretario de Defensa, Pete Hegseth, mantenerse en el...
