Una vez más, tras la amenaza, la promesa de diálogo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho a última hora del domingo que las conversaciones con Irán se reanudarán este lunes, tras cancelar un ataque “no visto desde la II Guerra Mundial” a petición, ha dicho, de los líderes de Arabia Saudí, Emiratos Árabes y Qatar. Pero unas horas después, Esmaeil Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, echaba un jarro de agua fría al declarar: “No vamos a recibir a ninguna delegación ni a ser invitados de ningún país durante estos días”. El mandatario republicano ha asegurado horas más tarde que esta era “la última oportunidad” que da a la República Islámica para evitar “la decapitación”. “Esta es la última oportunidad que tienen para firmar un buen documento”, ha dicho.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, en el punto de mira de los republicanos por su papel en la guerra de Irán
¿Conseguirá el secretario de Defensa, Pete Hegseth, mantenerse en el...