Aunque no tuvieron la misma repercusión mediática que en las repúblicas bálticas, en los estertores de la Unión Soviética, a finales de los ochenta, decenas de miles de personas se manifestaron en Georgia a favor de los cambios políticos y la independencia del país. Un trozo del muro de Berlín recuerda aquella lucha en un céntrico parque de la capital, Tbilisi. De aquella pulsión brotó una de las sociedades civiles más robustas y vibrantes de las antiguas repúblicas soviéticas. Sin embargo, ahora parece cosa del pasado. “La represión del Gobierno actual [encabezado por Irakli Kobakhidze] ha destrozado nuestra sociedad civil”, se lamenta Tamta Mikeladze, directora del Centro para la Justicia Social (CJS), una de las ONG más potentes del país caucásico.
La candidatura de Marine Le Pen a las elecciones presidenciales monopoliza el espacio de la ultraderecha
El plató de la cadena francesa LCI acogerá el próximo 27 de agosto...
