Desde el viernes, los hermanos Florian y Damien Oriol y su primo Thibault han convertido la pizzería que gestionan en Léognan, a una veintena de kilómetros de Burdeos, en el punto de suministro de pizzas para los bomberos que luchan en la zona contra el gigantesco fuego desatado el miércoles en el departamento de Gironda. Los domingos el local está cerrado, pero los bomberos no descansan, así que ellos tampoco y abren expresamente para hacer el pedido diario.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, en el punto de mira de los republicanos por su papel en la guerra de Irán
¿Conseguirá el secretario de Defensa, Pete Hegseth, mantenerse en el...
