La historia tiene todos los ingredientes de un thriller de espionaje: una bomba colocada en la puerta de un edificio de lujo, la huida por media Europa del principal sospechoso, que resultó ser una mujer cuyo cadáver apareció después enterrado en un bosque de Kiev, y la supuesta implicación de agentes de la inteligencia ucrania en su ejecución.
Fouzi Lekjaa: un fichaje tecnócrata y futbolístico para el Gobierno del Mundial en Marruecos
Una sorprendente imagen de liderazgo político ha surgido en...
