El fuego provocado por los ataques ucranios sobre Moscú de este sábado se había extinguido cuando un periodista cercano al Kremlin, Pável Zarubin, señaló al portavoz de Vladímir Putin, Dmitri Peskov, una realidad incómoda: “Todo el mundo se hace una pregunta inevitable. Tenemos estas bombas poderosas… ¿Y qué? Parece ser que se puede morder y mordisquear a una potencia nuclear”. Horas antes, una oleada de aparatos ucranios había traspasado los anillos defensivos de la capital. Las bombas no solo alcanzaron instalaciones energéticas y fábricas militares rusas, sino que también impactaron en algunos edificios residenciales. Al menos tres civiles murieron en el caos.
Un polémico general retirado aspira a adelantar a Meloni por la derecha en Italia
Aún queda espacio político a la derecha de la primera ministra...
