Es el eterno retorno de la política británica. La batalla y la salvación siempre acaban pasando por Europa. Keir Starmer sabe que la estrepitosa derrota del Partido Laborista la semana pasada en las elecciones municipales de Inglaterra fue provocada por dos flancos muy concretos: la ultraderecha de Reform UK, el partido de Nigel Farage, el político que más hizo por el triunfo del Brexit; y la suma del Partido Verde y del Liberal Demócrata, cuyos votantes no perdonan aún la traición de haber abandonado el sueño de regresar a la UE.
Laura Chinchilla, expresidenta de Costa Rica: “Felipe González tiene mucha fisga”
Laura Chinchilla se ríe del símil que inventó Felipe González y...
