Apenas unas semanas después de que el canciller alemán, Friedrich Merz, defendiera en la Conferencia de Seguridad de Múnich una Europa fuerte frente a la deriva trumpista, sin renunciar a la alianza transatlántica, la guerra contra Irán le ha puesto en la diana de las críticas por su silencio y su actitud complaciente ante Donald Trump durante la comparecencia pública de ambos el pasado martes en el Despacho Oval. La escena desató la incomprensión y las críticas tanto dentro de Alemania como entre sus socios europeos.
AfD descoloca por sorpresa a la ultraderecha italiana al alentar el secesionismo del Tirol del sur
La derecha y la extrema derecha italiana se han topado con un...
