La idea de un ejército europeo lleva años, décadas, flotando en la UE sin que se haya concretado. Pero el riesgo inédito que supone el abierto distanciamiento hacia Europa de Estados Unidos con el presidente Donald Trump, pese a la amenaza que implica la Rusia de Vladímir Putin, está cambiando las tornas. La crisis de Groenlandia ha generado entre los socios europeos un inédito consenso sobre la urgencia de reforzar la autonomía defensiva, contexto en el cual la idea de contar con una fuerza militar propia más allá de la OTAN cobra nuevo impulso. Aunque las dudas persisten.
Ucrania explota las debilidades del Kremlin con nuevas armas para golpear objetivos clave en Rusia
La ambición y la necesidad de defender a Ucrania han llevado a que...
