Desde que irrumpió en la escena global, la primera ministra japonesa, la ultraconservadora Sanae Takaichi, ha dado muestras de que tiene casi tanto de estrella del rock —tocó en una banda en su juventud— como de líder política. Calibra la comunicación, cuida cada imagen, se defiende en los tiempos brevísimos que exige la trituradora mediática de nuestra era.
El frente de milicias kurdoiraníes que buscan el fin de la República Islámica: “Nunca hemos estado tan cerca de ver caer al régimen en 47 años”
En zapatillas de deporte y uniforme militar, el general Rebaz...
