En las fotografías que ha distribuido la Casa Blanca sobre el seguimiento de la operación estadounidense contra Nicolás Maduro en Venezuela, el presidente estadounidense, Donald Trump, aparece con una presencia constante a su lado: un muy serio Marco Rubio con los ojos fijos en lo que parece una pantalla. El secretario de Estado es su hombre de referencia para la política exterior, y ya acapara los tres principales cargos diplomáticos en Washington (también es consejero de Seguridad Nacional y administrador de lo que queda de USAID, la agencia federal de cooperación al desarrollo). Ahora asume un cuarto, quizá el más arriesgado: coordinar la gestión estadounidense en Venezuela.
Delcy Rodríguez y Trump, la imagen del nuevo mundo
La imagen de ese nuevo mundo que lleva ya un tiempo cocinándose bien...
