Europa fue el aliciente, el acicate y la recompensa de la tremenda transformación social, económica, política e institucional que vivió España tras el fin de la dictadura franquista. Pero el gran protagonista de esa revolución no fue Europa, sino España, cuya voluntad de cambio logró corregir al poeta Gil de Biedma. Por una vez, la historia de España terminó bien y dejó de ser “de todas las historias de la Historia la más triste sin duda” porque casi siempre terminaba mal.
Delcy Rodríguez y Trump, la imagen del nuevo mundo
La imagen de ese nuevo mundo que lleva ya un tiempo cocinándose bien...
