La princesa Aiko de Japón, la única hija del emperador Naruhito y su esposa, la emperatriz Masako, ha cumplido este lunes 24 años con la popularidad en auge, y una creciente presencia en actos oficiales. Su ascendente prestigio ha reabierto el debate, en una sociedad patriarcal y tradicionalista, sobre la posibilidad de que una mujer herede el trono, a pesar de la ley sálica que gobierna las reglas niponas de sucesión imperial.
La tortura del transporte público de Londres en los meses de verano
Londres vuelve a respirar, con temperaturas que estos días no...
