Washington amaneció este miércoles, primer día del cierre del Gobierno de Estados Unidos, con aire de domingo. Las calles del centro lucían semivacías, sin apenas coches. Las áreas en torno a los edificios de las principales agencias federales, cuyos empleados han recibido la orden de quedarse en casa salvo aquellos con tareas “esenciales”, estaban desiertas. Y los turistas vagaban por el National Mall sin saber muy bien a qué atenerse en la zona cero del shutdown.
El velo retrocede en Irán, pero el sistema resiste: “Nosotras ya hemos demostrado que podemos luchar”
Golnar entra con una camisa rosa de manga corta, un pantalón azul...
