Separado por sexos –en la bancada de la izquierda los escasos hombres que siguieron la vista y a la derecha el aforo repleto de mujeres–, el público asistió este miércoles al juicio en el que la militante feminista y LGTBIQ+ Ibtissam Betty Lachgar ha sido condenada a 30 meses de cárcel por blasfemia, en un caso que explora los límites de la libertad de expresión en Marruecos. Detenida a comienzos de agosto tras difundirse en las redes sociales una imagen suya en la que portaba una camiseta con el lema “Alá [en árabe] es lesbiana [en inglés]”, Lachgar, de 50 años y enferma de cáncer, ha permanecido internada desde comienzos de agosto en una celda de aislamiento tras ser acusada de blasfemia por la Fiscalía.
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