Matthias Schmale, alemán nacido en Botsuana hace 63 años y jefe de Naciones Unidas en Ucrania, muestra en su despacho un dron como símbolo de la invasión rusa a gran escala, que desde este martes se adentra en su quinto año. A corto plazo, la ONU afronta un desastre humanitario en el peor invierno de la guerra; a nivel estructural, le preocupa que haya paz sin justicia.
Dinamarca no teme solo a las ambiciones de Trump sobre Groenlandia: el independentismo resurge en Islas Feroe
Los carteles electorales se solapan estos días en las cuidadas y...
