Cuando las tropas de Irak invadieron la República Islámica de Irán en septiembre de 1980, el paseo militar que Sadam Husein esperaba terminó siendo una guerra de ocho años. De poco valió que Occidente le suministrara armamento puntero ni el embargo de piezas establecido por Washington contra Irán, cuyo arsenal había sido adquirido al ejército estadounidense por el shah.
El frente de milicias kurdoiraníes que buscan el fin de la República Islámica: “Nunca hemos estado tan cerca de ver caer al régimen en 47 años”
En zapatillas de deporte y uniforme militar, el general Rebaz...
