El portugués José Mota tenía 106 años cuando cumplió varios sueños de una tacada. El primero fue visitar al presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, en el palacio de Belém, residencia oficial. En la conversación, José Mota explicó que su compañía cotidiana era la cadena TVI. El jefe del Estado se las arregló con facilidad para que una periodista del canal donde él mismo había triunfado con un comentario semanal sobre actualidad y libros acudiese al palacio a cubrir el encuentro. “¿Hay algo más que quiera hacer?”, inquirió el presidente. “Ir en avión, nunca he ido”, confesó Mota. “Tenemos que solucionar eso”, respondió Rebelo de Sousa. Y lo hizo: aquel portugués de vida longeva voló de Oporto a Lisboa en compañía del presidente.
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