El presidente de Camerún, Paul Biya, de 92 años, es el jefe de Estado más anciano del mundo y también el máximo favorito en las elecciones presidenciales que se celebran este domingo. Prácticamente desaparecido de la vida pública, supuestamente por problemas de salud, tan solo ha participado en un mitin durante la campaña electoral. Pero ni eso ni sus constantes viajes a Europa para recibir atención médica le han impedido postularse para un octavo mandato. La eliminación de la carrera presidencial de su principal rival, Maurice Kamto, y la fragmentación de la oposición facilitan la posible reelección de Biya, quien ocupa el sillón presidencial desde 1982. Aun así, otros nueve candidatos sueñan con dar la sorpresa.
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